Chicharrón con nopales

Hay guisados que huelen a casa desde que la salsa empieza a hervir, y el chicharrón con nopales es uno de ellos. Tiene ese sabor mexicano, rendidor y calientito que se antoja con tortillas, frijoles o arroz. Lo bonito es que no necesitas complicarte: con una buena salsa, nopales bien cocidos y chicharrón en su punto, sale un platillo sabroso, fácil y muy llenador.
🥬 Ingredientes
🍳 Preparación paso a paso
La magia de este guisado está en hacer cada cosa en su momento. No es difícil, pero sí conviene seguir el orden para que los nopales queden tiernitos, la salsa tenga buen cuerpo y el chicharrón no termine demasiado deshecho.
Antes de prender la estufa, lava muy bien los tomates, jitomates, nopales, chiles y hierbas. En recetas sencillas como esta, la limpieza y el corte también cuentan mucho porque todo va directo al sabor final.
Tuesta los chiles morita
Coloca los chiles morita en un comal o plancha caliente. Tuéstalos apenas hasta que se inflen y suelten ese olor delicioso, pero sin dejar que se quemen. Si se queman, la salsa puede quedar amarga.

Pásalos de inmediato a las dos tazas de agua hirviendo, apaga el fuego y déjalos reposar. Ese remojo los suaviza y también deja un agua con sabor ahumado que luego ayuda a licuar la salsa 🌶️.

Asa la base de la salsa
En el mismo comal, asa los jitomates, tomates verdes, cebolla y ajos. La idea es que tomen color, se suavicen y desarrollen un sabor más profundo. La cebolla y el ajo se hacen más rápido, así que vigílalos.

Cuando todo esté bien asadito, retíralo y deja que repose un momento. En muchas cocinas este paso parece pequeño, pero cambia bastante el resultado: una salsa asada siempre tiene más sabor de guisado casero.
Corta y cuece los nopales
Corta los nopales en tiritas o cuadritos, como más te gusten. Si son nopales pequeños y delgados, mucho mejor, porque suelen estar más tiernos y menos duros al momento de cocerse.

Ponlos en una cazuela con el ajo, el trozo de cebolla, las ramitas de cilantro y la sal. No agregues agua. Los nopales se van a cocer con su propia babita, y poco a poco esa humedad se irá secando.
Cocínalos a fuego medio, mezclando de vez en cuando. Cuando la baba se haya consumido y los nopales se vean más oscuros, retira el ajo, la cebolla y el cilantro. Así quedan listos para integrarse al guisado 🌵.

Licúa la salsa
Licúa los chiles remojados con los jitomates, tomates verdes, cebolla, ajo, comino, clavo, sal y una taza del agua donde reposaron los chiles. Si todavía está caliente, tapa la licuadora con un trapo para evitar salpicaduras.

Licúa durante un par de minutos hasta que la salsa quede tersa. No tiene que quedar líquida como agua, pero sí lo bastante suave para cubrir bien el chicharrón. Ese equilibrio de textura es clave.
Guisar todo junto
Calienta el aceite en una cazuela y agrega la cebolla cortada en plumitas. Déjala cocinar hasta que se vea transparente. Después añade los nopales, un poco de pimienta y, si quieres, el caldo de pollo en polvo.

Mezcla durante un minuto y agrega la salsa licuada. Enjuaga el vaso de la licuadora con un poco del agua de los chiles para aprovechar todo el sabor. No desperdicies esa salsita, porque ahí va mucho sazón.
Deja hervir unos minutos y rectifica la sal antes de poner el chicharrón. Aquí conviene ir con calma, porque el chicharrón ya trae sal y puede subir mucho el sabor del guiso en cuanto se suaviza.

Agrega el chicharrón, mezcla con cuidado y cocina unos minutos más. Si te gusta más crocante, apaga antes. Si lo quieres más suavecito, déjalo absorber la salsa. En ambos casos, sirve caliente con tortillas de maíz.

🌶️ El secreto de una salsa sabrosa
La salsa de este chicharrón con nopales puede ir en varias direcciones: roja, verde, con morita, con guajillo o con serrano. Pero si quieres un sabor profundo, el chile morita da un toque ahumado que se siente muy casero.
El jitomate aporta cuerpo y color; el tomate verde da acidez; el ajo y la cebolla redondean el sabor. El comino y el clavo se usan en poca cantidad porque son condimentos muy presentes. Si te pasas, dominan la salsa.
También puedes ajustar el picor sin perder el sabor. Si quieres una salsa más tranquila, usa menos chiles morita o combínalos con guajillo. Si te gusta más picosita, deja la cantidad completa y no rebajes tanto la salsa.
Una buena señal es que la salsa hierva y se vea ligeramente espesa antes de poner el chicharrón. Si entra muy aguada, el guisado puede quedar sin carácter. Si entra demasiado espesa, el chicharrón la absorberá de inmediato.
🌵 Cómo cocer los nopales sin tanta baba
La baba del nopal no es mala, pero en un guisado con chicharrón puede cambiar la textura. Por eso conviene tratar los nopales con cuidado desde el principio, sobre todo si quieres un platillo más limpio y agradable.
Una forma muy práctica es cocerlos sin agua, solo con cebolla, ajo, cilantro y sal. Al calentarse, los nopales sueltan su propio líquido. Luego ese líquido se consume y queda una textura más firme y menos viscosa.
Otra técnica casera es hervirlos unos minutos con un pedacito de cebolla y una pizquita de bicarbonato. Algunas personas también agregan cáscaras de tomatillo bien lavadas para ayudar a cortar la baba.

Lo importante es no recocerlos. Cuando cambian de verde brillante a un tono más olivo, ya están muy cerca de su punto. Si los dejas demasiado tiempo, pierden firmeza y sabor fresco.
Después de cocerlos, escúrrelos bien. Este detalle parece mínimo, pero ayuda a que la salsa no se aguade y permite que los nopales se integren mejor al guiso. Aquí es donde muchos se saltan un paso importante.
🍽️ Con qué acompañarlo
Este guisado es de esos que resuelven una comida completa con muy poquito. Va perfecto con frijoles de la olla, frijoles refritos, arroz rojo o una sopa sencilla. Con tortillas calientes, prácticamente no necesita más.

Si lo quieres para desayuno, sírvelo con frijolitos y queso fresco al lado. Para la comida, acompáñalo con arroz y una ensalada ligera. Y si lo quieres más antojable, úsalo para hacer tacos bien servidos 🌮.
También queda muy bien en gorditas, sopes, tostadas, burritos o tortas. Solo hay que ajustar la cantidad de salsa. Para relleno, conviene dejarlo más sequito; para plato de cuchara, puede quedar un poco más caldosito.

Si tienes un negocio de comida, esta receta puede rendir bastante. La cebolla fileteada, los nopales y una salsa generosa ayudan a estirar el guisado sin que se sienta pobre. Es económico, llenador y muy mexicano.

🔁 Variantes
La versión con chile morita tiene un sabor ahumado delicioso, pero no es la única. Este platillo acepta cambios según lo que tengas en casa, y esa es una de las razones por las que resulta tan práctico.
Para una versión menos picosa, prepara la salsa con chile guajillo o mirasol. Estos chiles dan color rojo, sabor suave y un toque muy familiar. Si quieres más cuerpo, puedes agregar un jitomate bien maduro.
La versión verde se hace con tomatillo, chile serrano, ajo, cebolla, cilantro y caldo de pollo. Queda más fresca, más ácida y muy rica para tacos. Si el chile serrano salió bravo, usa menos y ajusta al final.

También puedes cambiar el tipo de chicharrón. El delgadito se suaviza rápido; el de pella o carnita queda más sustancioso; el prensado tiene mucho sabor, aunque suele ser más grasoso. Elige según tu antojo y tu presupuesto.
Si no tienes chicharrón, puedes usar carne de puerco doradita, pollo deshebrado o muslitos ya cocidos. Primero se doran o se calientan bien, luego se bañan con la salsa y se mezclan con los nopales.
🧊 Conservación y recalentado
Si te sobra chicharrón con nopales, guárdalo cuando ya esté frío. Ponlo en un recipiente bien tapado y llévalo al refrigerador. Lo ideal es consumirlo en dos o tres días para mantener mejor sabor y textura.
Al reposar, el chicharrón absorbe bastante salsa. Por eso, al recalentarlo, tal vez necesites agregar un chorrito de agua, caldo de pollo o salsa extra. Hazlo poco a poco, no de golpe.
Recalienta a fuego bajo o medio, mezclando con cuidado. Si lo haces a fuego muy alto, puede pegarse o quedar demasiado seco. La idea es que vuelva a calentarse sin romper demasiado los trozos de chicharrón.
Para congelarlo, es mejor hacerlo cuando todavía está un poco caldosito. Aun así, al descongelar puede cambiar la textura del nopal y del chicharrón. Se puede hacer, pero queda más rico recién hecho.

💡 Errores que cambian la textura
El chicharrón con nopales es sencillo, pero hay detalles que pueden hacerlo pasar de delicioso a aguado, amargo o demasiado salado. La buena noticia es que casi todos esos errores se evitan con pequeños cuidados.
El primero es quemar los chiles. No pasa nada si se tuestan un poco, pero si se ponen negros, la salsa amarga. El segundo es agregar demasiada sal desde el inicio, porque el chicharrón ya trae sal.
Otro error común es dejar la salsa demasiado espesa antes de añadir el chicharrón. Recuerda que el chicharrón absorbe líquido rápidamente. Si quieres un guisado jugoso, la salsa debe entrar con algo de soltura.
Tampoco conviene moverlo con demasiada fuerza después de agregar el chicharrón. Algunos trozos se rompen fácil, sobre todo si es chicharrón delgadito. Mezcla envolviendo, como si quisieras cubrirlo sin deshacerlo.
Y por último, no todos quieren el mismo punto. Hay quien lo ama suavecito y hay quien prefiere que todavía conserve algo de mordida. El punto final depende de ti, pero no lo pierdas de vista.
Sirve este chicharrón con nopales bien caliente, con tortillitas de maíz, frijoles o arroz. Es un guisado sencillo, sí, pero de esos que llenan la cocina de olor rico y hacen que todos se acerquen a preguntar si ya está listo.

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