Ejotes con huevo en salsa roja

Hay comidas sencillas que huelen a casa desde que empiezan a cocinarse, y los ejotes con huevo en salsa roja son una de ellas. Es un platillo rendidor, calientito, sabroso y perfecto para esos días en los que quieres algo fácil, pero con sabor de comida completa.

Lo bonito de esta receta es que no necesita ingredientes complicados. Con ejotes, huevo, chiles, jitomate y un buen sazón, puedes preparar un desayuno, comida o cena que queda delicioso con tortillas recién calentadas, frijolitos o arroz. Y aquí viene el detalle importante: la textura de los ejotes cambia todo.

Índice

🥬 Ingredientes

Tiempo total Preparación
35 minutos Fácil
Para los ejotes con huevo:
🥬 300 g de ejotes limpios y picados
🥚 8 a 10 huevos, según qué tan rendidor lo quieras
🧅 1/2 cebolla chica picada o en tiras
🧄 1 diente de ajo picado
🧂 Sal al gusto
⚫ Pimienta negra al gusto
🫒 Un chorrito de aceite
Para la salsa roja:
🍅 2 jitomates medianos
🌶️ 2 chiles guajillos limpios
🌶️ 3 chiles de árbol, opcionales
🌶️ 1 chile serrano, opcional
🧄 1 diente de ajo
🧅 1 trozo pequeño de cebolla
🍗 1/2 cucharadita de consomé de pollo en polvo
💧 1 taza de agua o agua de cocción de los chiles
Opcionales para terminar:
🌿 Unas ramitas de epazote
🌱 Cilantro fresco picado al gusto

Esta cantidad alcanza bien para una comida familiar sencilla. Si quieres hacer menos, puedes usar media libra de ejotes y unos 5 huevos, como se hace muchas veces en casa cuando solo se prepara para pocas personas.

La salsa también se puede ajustar. Si te gusta más suave, usa solo guajillo y jitomate. Si quieres que quede con más carácter, añade chile de árbol o serrano, pero sin pasarte para que no tape el sabor del huevo.

🍳 Preparación paso a paso

Esta receta no es difícil, pero sí tiene un orden que conviene respetar. Primero se suavizan los ejotes, luego se sofríen con cebolla y ajo, después entra el huevo y al final se agrega la salsa roja para que todo agarre sabor.

Limpia y corta los ejotes

Lava muy bien los ejotes y retira las puntas. Algunos ejotes traen un hilito a los lados; si lo notas, jálelo con cuidado para que al comerlos no se sientan fibrosos.

Después córtalos en pedacitos medianos o pequeños. La idea es que se puedan mezclar bien con el huevo y que cada cucharada tenga ejote, salsa y huevito al mismo tiempo.

Hierve los ejotes sin sobrecocerlos

Pon agua a calentar con un poco de sal y agrega los ejotes. Déjalos hervir de 3 a 5 minutos, dependiendo de qué tan tiernos estén. No los dejes demasiado tiempo porque pueden quedar aguados.

El punto ideal es que cambien a un verde más vivo y se sientan un poco más suaves, pero todavía firmes. Esa textura ligeramente tronadora hace que el platillo se sienta mucho más rico.

Prepara la salsa roja

Limpia los chiles guajillos quitando el tallo y las semillas. Puedes tostarlos ligeramente en un comal o freírlos unos segundos con los jitomates, ajo y chiles opcionales para despertar su sabor.

Después ponlos a suavizar con agua caliente. Licúa los jitomates, chiles, ajo, cebolla, consomé y un poco del agua donde se cocieron. Debe quedar una salsa roja con cuerpo, pero no demasiado espesa.

Sofríe la cebolla y el ajo

En un sartén amplio agrega un chorrito de aceite. Cuando esté caliente, añade el ajo picado y la cebolla. Muévelos unos minutos hasta que suelten aroma y la cebolla empiece a verse transparente.

Este paso parece pequeño, pero levanta muchísimo el sabor. Si agregas todo directo sin sofreír, el platillo queda más plano y menos casero.

Agrega los ejotes y el huevo

Incorpora los ejotes ya escurridos al sartén. Sazona con sal y pimienta, pero con cuidado, porque la salsa también llevará consomé o sal. Déjalos sofreír un ratito con la cebolla y el ajo.

Bate los huevos en un recipiente aparte y agrégalos sobre los ejotes. Cocina a fuego medio, moviendo despacio, para que el huevo se vaya cuajando sin romperse de más ni quedar seco.

Termina con la salsa

Cuando el huevo ya casi no tenga líquido visible, agrega toda la salsa roja. Mezcla con suavidad y deja hervir de 5 a 10 minutos, o hasta que el huevo y los ejotes absorban bien el sabor.

Si decides usar epazote o cilantro, agrégalo casi al final. El epazote da un sabor muy mexicano y profundo, mientras que el cilantro aporta un toque fresco 🌿.

TIP DE SAZÓN
No eches toda la sal desde el principio
La salsa se concentra cuando hierve y el consomé también aporta sabor. Es mejor sazonar poco al inicio, probar al final y ajustar solo si hace falta.

🌶️ Salsa roja con sabor casero

La salsa roja es la que convierte unos ejotes con huevo sencillos en un platillo más completo y antojable. El chile guajillo da color, aroma y un sabor suave que combina muy bien con el huevo.

Si quieres una salsa más intensa, puedes usar también chile ancho. Este chile aporta un toque más profundo, ligeramente dulce y muy sabroso. Es buena opción cuando quieres una salsa más oscurita.

El jitomate ayuda a que la salsa no se sienta pesada. También equilibra el sabor del chile y hace que la preparación quede más jugosa. Por eso conviene usar jitomates maduros, rojos y con buen aroma 🍅.

Un error común es licuar los chiles con demasiada agua. Si haces eso, la salsa queda floja y tarda más en tomar sabor. Lo mejor es agregar el agua poco a poco hasta lograr una textura ligera, pero sabrosa.

También puedes colar la salsa si quieres una textura más fina. Si no te molesta una salsa más rústica, puedes dejarla tal cual, sobre todo si los chiles quedaron bien molidos.

🥘 Punto perfecto de los ejotes

El secreto de esta receta está en no tratar los ejotes como si fueran una verdura que debe quedar totalmente blandita. Aquí lo rico es que conserven algo de firmeza, porque eso contrasta con el huevo suave.

Cuando los hierves solo unos minutos, los ejotes quedan cocidos, pero no deshechos. Esa diferencia se nota mucho al comer. De hecho, muchas personas prefieren que queden un poquito tronadores, no duros, pero sí con textura.

Si los ejotes son muy tiernos, con 2 o 3 minutos puede bastar. Si están más gruesos o maduros, quizá necesiten 5 minutos. Lo importante es probar uno antes de escurrirlos.

No olvides que todavía se van a cocinar otro poco cuando los sofrías y cuando hiervan con la salsa. Por eso no conviene dejarlos completamente cocidos desde el primer hervor.

TEXTURA IDEAL
El ejote debe sentirse firme, no crudo
Cuando lo muerdes, debe ofrecer ligera resistencia. Si se dobla demasiado fácil o se deshace, ya se pasó de cocción y perderá gracia dentro del huevo.

🌮 Cómo servir este platillo

Los ejotes con huevo en salsa roja se disfrutan muchísimo con tortillas de maíz bien calientitas. Puedes comerlos en taco, servidos en plato o acompañados con frijolitos de la olla.

También quedan muy ricos con arroz blanco o rojo. La salsa se mezcla con el arroz y hace que el plato se sienta más llenador, ideal para una comida sencilla entre semana.

Otra forma deliciosa es servirlos con frijoles y queso cotija. El queso agrega un toque saladito que combina con la salsa roja y hace que cada bocado tenga más sabor 🧀.

Si quieres algo más antojable, prepara una quesadilla. Calienta una tortilla de maíz, agrega queso para derretir, deja que se suavice y encima pon una porción de ejotes con huevo. Queda bien sabrosa.

También puedes hacer un burrito con tortilla de harina. Unta frijoles, agrega los ejotes con huevo y enrolla. Es una opción muy práctica cuando quieres algo rápido, rendidor y fácil de comer.

COMBINACIÓN RECOMENDADA
Frijoles, queso y tortillas calientes
Si quieres que el plato se sienta completo sin complicarte, acompáñalo con frijoles, un poco de queso y tortillas recién calentadas. Es simple, pero no falla.

✨ Variantes deliciosas

Una de las ventajas de esta receta es que se puede adaptar a lo que tengas en casa. La base es la misma, pero puedes jugar con el chile, las hierbas y la forma de servirla.

Para una versión más suave, usa solo chiles guajillos y evita el chile de árbol. Así la salsa queda roja, sabrosa y con un picor muy tranquilo, perfecta si también van a comer niños.

Para una versión más picosita, agrega serrano o chile de árbol. Solo recuerda que el picante debe acompañar el platillo, no dominarlo. La idea es seguir saboreando el huevo y los ejotes.

Si te gusta el sabor herbal, el epazote es una gran opción. Añádelo al final y déjalo hervir unos minutos con la salsa. Da un aroma muy casero, de esos que llenan la cocina.

El cilantro también funciona, pero da un resultado más fresco. Si lo usas, agrégalo casi al final para que no pierda tanto aroma. Con poquito basta, porque su sabor se nota rápido.

Otra variante es dejar los ejotes con huevo sin salsa. Cuando el huevo ya esté cocido, puedes servirlos así, solo con cebolla, ajo, sal y pimienta. Es más sencillo, pero también queda rico.

Si quieres una receta más rendidora, agrega papa cocida en cubitos pequeños. La papa absorbe la salsa, combina muy bien con el huevo y ayuda a que el platillo alcance para más personas 🥔.

🧊 Conservación y recalentado

Si te sobran ejotes con huevo en salsa roja, guárdalos en un recipiente con tapa cuando ya estén fríos. Lo mejor es refrigerarlos y consumirlos dentro de 2 a 3 días.

Para recalentarlos, usa sartén a fuego bajo o medio. Agrega una cucharadita de agua si notas que la salsa se espesó demasiado. Así vuelve a tomar jugosidad sin quedar reseca.

También puedes recalentarlos en microondas, pero hazlo en tandas cortas. Calienta, mueve y vuelve a calentar si hace falta. Esto ayuda a que el huevo no se reseque demasiado.

No es la receta más recomendable para congelar, porque el huevo puede cambiar de textura al descongelarse. Se puede comer, sí, pero no queda igual de rico que recién hecho o refrigerado.

Si quieres adelantar trabajo, lo mejor es preparar la salsa por separado. Puedes guardarla en el refrigerador y al día siguiente solo cocer los ejotes, hacer el huevo y mezclar todo.

✅ Errores comunes al prepararlo

El primer error es sobrecocer los ejotes. Cuando quedan demasiado blandos, se pierden dentro del huevo y el platillo se siente pesado. Recuerda: primero se hierven poco, luego terminan de cocinarse en el sartén.

Otro error es agregar la salsa cuando el huevo todavía está muy líquido. Si lo haces así, se mezcla demasiado y puede quedar con una textura rara. Espera a que el huevo esté casi cocido.

También conviene no quemar los chiles. Si los asas o fríes, hazlo por poco tiempo. Cuando el guajillo se quema, amarga la salsa y ese sabor ya no se arregla fácilmente.

Un detalle importante es probar antes de agregar más sal. Entre el consomé, la salsa y el sazón del huevo, el sabor se va concentrando. Es mejor quedarse corto y corregir al final.

Por último, no uses un sartén demasiado pequeño. Este platillo necesita espacio para mover el huevo con cuidado, integrar la salsa y evitar que todo se apelmace.

🍽️ Cuándo disfrutarlo mejor

Este platillo queda perfecto para el almuerzo, sobre todo cuando quieres algo casero sin pasar horas cocinando. Con una tortilla caliente y café de olla, se siente como desayuno de rancho ☕.

Pero también funciona muy bien para la comida. Si lo sirves con arroz, frijoles y queso, tienes un plato completo, económico y lleno de sabor, sin necesidad de carne.

Para la cena, puedes servir una porción más ligera con tortillas o en taco. La salsa roja hace que no se sienta seco y los ejotes aportan una textura muy agradable.

También es una buena receta para aprovechar ejotes que tienes guardados. Si ya no sabes qué hacer con ellos, mezclarlos con huevo y salsa roja les da una nueva vida.

Lo mejor es comerlo recién hecho, cuando la salsa todavía está calientita y el huevo se siente suave. Ahí es donde más se disfruta ese sabor casero, sencillo y bien sabroso.

Al final, los ejotes con huevo en salsa roja demuestran que una receta humilde puede quedar deliciosa cuando se cuidan los detalles: una salsa bien molida, unos ejotes en su punto y tortillas calientes para acompañar.

Prepáralos sin miedo, ajusta el picante a tu gusto y sírvelos como más se te antojen. En taco, con frijolitos, con arroz o en burrito, este platillo tiene esa magia de la comida casera que siempre cae bien.

Fabiola Valdez

Mi nombre es Fabiola y amo cocinarle a toda mi familia, es mi don mi maldición, porque siempre que hay una reunión soy la cocinera designada. Desde la cena navideña hasta el pastel de cumpleaños, cualquier cosa que me nombren, estoy lista para prepararla, salga bien o mal jajaja. Sígueme en redes para saber más de mí

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